viernes, 24 de febrero de 2017

Comer como en casa

Quienes aún tengan esa idea romántica de que como en casa no se come en ningún sitio o que como prepara tu abuela esa receta típica no lo hace nadie puede ir cambiando de opinión. Nuestra ruta no sólo cuenta con una reconocida gastronomía que pone en valor la riqueza de sus productos locales, sino que podemos presumir de contar con establecimientos hosteleros que preservan este legado y continúan elaborando estas recetas con el mismo mimo de siempre.
Espinacas con garbanzos

Lugares como Casa Pepe de Alcalá la Real conserva el carácter familiar, cuya cocinera (la señora de Pepe) prepara unos riquísimos jarretes a la alcalaína y bacalao al pil pil. Cocina con sabor auténtico como la de La Gaviota que, en el entorno de las aldeas, ofrece uno de los mejores potajes de Semana Santa de la zona. También Torrepalma, es un buen escaparate de la cocina local alcalaína donde ofrecen una gran versatilidad de productos.

Asimismo, en Baena encontramos excelentes alternativas para disfrutar de la buena mesa. Es el caso de la Cruz del Segador, que cuenta con un patio andaluz de decoración taurina y cuya cocinera tiene fama por especialidades como el revuelto de la casa o los pestiños; la Casa del Monte, situado en un precioso enclave histórico, garantiza una atención de primera y comida de calidad o Los Palancos, un mesón rústico donde no os podéis perder el lomo de bacalao a la crema de marisco.
Mesón la Casilla

Decorado con elementos de la antigua labranza, el Mesón La Casilla de Cabra prepara una cocina rica con los productos de la huerta local. Pero si lo que se prefiere es el pescado frito, aquí cuentan también con rincones como La Malagueña en el que además recomendamos probar su bacalao y las alcachofas. También en el Rincón Gallego no puedes perderte su Bacalao al peregrino.

En Carmona podemos saborear la mejor cocina local en entornos únicos. Tal es el caso de las antiguas caballerizas de la Casa Palacio Marqués de las Torres, sede actual del Museo de la Ciudad de Carmona, donde la Abacería del Museo ofrece riquísimas recetas tradicionales. También en el Molino de la Romera, un  restaurante situado en un antiguo molino de aceite con vistas a la vega, se puede degustar productos del entorno y dulces conventuales. Con un ambiente más distendido y una excelente relación calidad-precio encontramos el Tabanco, un bar de tapas cuyas espinacas con garbanzos están para chuparse los dedos. 

Potaje de vigilia, bacalao en salsa de azafrán y menta o lingotes de torrija son algunos de los sorprendentes platos que incluyen la carta de Las Ninfas, un restaurante situado dentro del Museo de Écija. En este municipio tampoco puedes perderte las espinacas labradas o el bacalao gratinado al horno de Restobar, un sitio que sorprende por su originalidad.  O las propuestas de la Casitana, en la bonita plaza del concurrido barrio de Colón.
Restaurante Las Ninfas

En Lucena, por su parte, existen numerosas opciones para reunirse con amigos y familiares. La del Restaurante Hotel Santo Domingo, ubicado en un precioso antiguo convento, La Manzana de Adán famoso por sus asados en horno de leña o el Restaurante Araceli, en pleno céntrico conocido por sus mariscos y guisos lucentinos, son algunas de ellas.  Cerca del centro pero en plena Sierra de Aras y a escasos metros del Santuario de la Virgen de Araceli, se encuentra Hotel Restaurante Sierra de Araceli que permite disfrutar de unas impresionantes vistas y probar la cocina típica de la zona.

Si paras en Osuna es obligatorio degustar los menús temáticos de Cuaresma de Casa Curro, una de las tabernas más conocidas del municipio que saltó a la fama por elaborar tapas de juego de tronos. Aquí las manos y la creatividad de su cocinera, Teresa, se perciben en cada plato. Igual que ocurre en Guadalupe, donde el agrado y las buenas manos de la familia Porcunas hacen que siempre salgas con una sonrisa por la calidad de sus platos y de su atención. O en Jicales, donde Manolín elabora increíbles platos caseros y unas repapalillas únicas. ¡Eso sí, procura ir pronto porque se llena siempre!

Potaje de Semana Santa

Disfrutar de la belleza del casco histórico y de las procesiones de Priego de Córdoba es posible en sitios como el Mesón-Restaurante El Zahorí, que continúa apostando por una cocina tradicional rica en productos de la tierra; El Postigo, con un cocina que une esmero y creatividad; el Pianola Casa Pepe, donde no te deberías ir sin pedir sus torrijas. O el Restaurante Río en el que su larga trayectoria y el buen servicio avalan su calidad y buen hacer y donde no te puedes perder su riquísimo revuelto de collejas.

En Puente Genil se encuentra el Hotel El Carmen, un bonito sitio de arquitectura industrial regentado por el conocido restaurante Las Camachas de Montilla. Y, el imprescindible Casa Pedro uno de los templos del buen comer donde cualquier cosa que pidas será una acierto. ¡Déjate sorprender por las croquetas mananteras! 

Enclavado en la propia muralla de la ciudad de Utrera, encontramos El Arco con una cuidada decoración y una amplia terraza, permite probar desde un típico potaje de garbanzos a unos deliciosos huevos con foie. Para el pescaíto frito, los aliños típicos de la zona o las carnes, hay que hacer parada en El Bouquet que cuenta con bar de tapas y restaurante. Y para platos contundentes y tradicionales, nada como La AbuelaMaría, regentado por la familia de artistas utreranos, los Montoya, y frecuentado por amantes del flamenco. ¡Es recomendable dejar hueco para la espoleá de postre!


Restaurante El Arco

No hay comentarios:

Publicar un comentario