viernes, 5 de diciembre de 2014

La tradición se sienta a la mesa

Pasa y siéntate a la mesa para disfrutar con nosotros de los mejores platos de nuestra tierra. En Caminos de Pasión sabemos lo importante que es que el viajero se sienta como en casa y, por eso, nuestros bares y restaurantes trabajan cada día para ofrecerte lo mejor de nuestra gastronomía. Los productos de la huerta y nuestros campos de cultivo, aceites, vinos, dulces caseros y recetas con siglos de historia son los ingredientes de una experiencia única y llena de sabor.

Casa Pepe, Alcalá la Real

Tierra de fronteras, la gastronomía de Alcalá la Real refleja el paso de las diferentes civilizaciones que la han ocupado a lo largo de los siglos y los bares y restaurantes del municipio conservan este rico legado. En el restaurante del Hotel Sierra de la Martina, las setas de cardo, el choto al ajillo o la pierna de cordero al horno son algunas de las especialidades de la casa. Ésta es una buena opción para disfrutar de un buen almuerzo en un entorno natural, la Hoya de Charilla, único. Los que prefieran disfrutar de un buen pescado fresco, tienen que probar las sugerencias de Casa Pepe, ubicado en el casco urbano. 

Sierra de la Martina, Alcalá la Real
Sus vinos y aceites son algunos de los grandes tesoros de la cocina de Baena. Descubrirlos todos es fácil en cualquiera de sus bares y restaurantes, con propuestas para todo tipo de paladares y bolsillos. El lomo de orza a las finas hierbas es el plato estrella del Mesón Ruta del Califato, donde también son famosos platos como el mojete de patatas a lo pobre o el salmorejo. Los revueltos de verduras es, por su parte, la especialidad del Mesón Rincón, un lugar perfecto también para disfrutar de carnes a la brasa.

Mesón Ruta del Califato, Baena
La huerta protagoniza el recetario tradicional de Cabra, que cuenta con una amplia oferta de bares y restaurantes en los que disfrutar de los platos típicos de la zona. Una experiencia diferente es lo que propone el Mesón La Casilla, un espacio lleno de encanto. Si lo que quieres es probar unas sabrosas berenjenas a la miel, prueba las del restaurante del Hotel MS Fuente Las Piedras.

Hotel MS Fuente Las Piedras, Cabra

Disfrutar de sus bonitos bares y restaurantes es uno de los motivos que atrae cada año a miles de visitantes hasta Carmona. La carta de uno de ellos, La Yedra, está llena de sabrosas propuestas como el micuit de foie macerado con Pedro Ximénez o el cremoso de arroz con boletus al aroma de trufa blanca. Con una decoración rústica y acogedora, la Taberna el Tabanco ofrece una deliciosa variedad de tapas de la cocina típica andaluza. Algunos ejemplos son la mini hamburguesa de langostinos con cebolla caramelizada, salsa Dijon y alioli de miel de caña o los lomos de lubina a la plancha y verduritas salteadas.

Taberna el Tabanco, Carmona
Los afamados vinos de las bodegas lucentinas, bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, están siempre presentes en los bares y restaurantes del municipio. Acompañarlos con sabrosas carnes (codillo asado, cordero asado...) es lo que propone el Asador Los Bronces. En el Restaurante Araceli, en cambio, la propuesta gastronómica pasa por pescados y mariscos frescos, cecina ibérica y cocina tradicional.

Asador Los Bronces, Lucena

Tradición e innovación conviven sin complejos en las propuestas de los bares y restaurantes de Osuna. Un clásico del municipio es Casa Curro, que sirve tapas tan sabrosas como las berenjenas en salsa de gambas y moscatel.  Igual de apetecible es la carta del Mesón Rey Arturo, especializado en carnes a la brasa y cocina creativa. 

Mesón Rey Arturo, Osuna
Los aceites de la D.O. Priego de Córdoba no faltan en las mesas de los bares y restaurantes de la localidad. Comparten protagonismo, eso sí, con platos tan sabrosos como los pescados, mariscos y arroces que se sirven en el restaurante La Ribera, donde hay que probar también su tosta de pimiento con anchoa del Cantábrico. En el Paseo de Colombia podrás disfrutar también de la cocina tradicional con un toque innovador de El Balcón del Adarve, que tiene la tortilla de rabo de toro como tapa destacada.

La Ribera, Priego de Córdoba
El membrillo de Puente Genil, cuya fama traspasa sus fronteras, es uno de los manjares que sirven los bares y restaurantes de la localidad. Sin embargo, no hay que dejar el municipio sin disfrutar de propuestas como el arroz caldoso, el cocido o el conejo frito del restaurante La Rueda o la exquisita carta de Casa Pedro, con tapas tan sabrosas como los rollitos de jamón york y atún o las anchoas con aguacate.

Casa Pedro, Puente Genil

martes, 23 de septiembre de 2014

La estación de los primeros aceites y vinos

Cuando el verano empieza a dar sus últimos coletazos, los pueblos de Caminos de Pasión se preparan para afrontar una estación, el otoño, en la que el campo se convierte en el auténtico protagonista.

La vendimia, primero, y la recolección de la aceituna, después, llenan de vida los campos de cultivo y las almazaras y bodegas, donde se trabaja intensamente para elaborar, como desde  hace siglos, los primeros aceites y vinos del año.

Monumento a los olivareros en Baena

El otoño es, por tanto, una buena época para visitar esta ruta y descubrir una gastronomía basada en los productos de la tierra y que cuenta con el aval de varias denominaciones de origen conocidas en todo el mundo. Es el caso de los vinos de la D.O.Montilla Moriles y los aceites, el oro líquido de esta tierra, de las D. O.de Lucena, Baena, y Priego de Córdoba.


Bodegas Delgado (Puente Genil)
Las cartas de los bares y restaurantes de Alcalá la Real, Baena, Cabra, Carmona, Lucena, Osuna, Priego de Córdoba y Puente Genil se llenan en esta época de platos y recetas tradicionales inspirados por esos primeros vinos y aceites de la temporada.

Potaje de habichuelas 'amonás'

Para los que quieran vivir en primera persona los procesos de elaboración de los vinos y aceites de Caminos de Pasión y empaparse, además, de la cultura que los rodea, almazaras y bodegas abren sus puertas de par en par y organizan visitas y actividades.

Almazara

En Alcalá la Real, Bodegas Marcelino Serrano ofrece la posibilidad de visitar sus viñedos y participar en catas y degustaciones. Se trata de una empresa familiar con más de 25 años que está recuperando variedades de vid de la Edad Media. Más de 150 años tiene, por su parte, el molino de aceite que la empresa Alcalá Oliva muestra al turista que pasa por su Museo del Aceite de Oliva y hasta el siglo XVIII nos transportará el vino del "Terreno" que se elabora de forma artesanal en el Lagar de los Vinos.

Además de contar con un Museo del Olivar y del Aceite de Oliva, Baena tiene su propia D.O. de aceite. Almazaras como las de Cortijo de Suerte AltaNuñez de Prado o Nuestra Señora de Guadalupe reciben a grupos para mostrarles cómo elaboran sus prestigiosos aceites. 




Bajo la prestigiosa Denominación de Origen Montilla-Moriles se elaboran los vinos de las bodegas lucentinas, que en esta época organizan diversas actividades. Tradición, gastronomía y trabajo artesanal se funden en empresas llenas de historia como las Bodegas Mora Chacón, fundada en 1891, Torres Burgos, de 1890, Molina de Mora, donde se elaboran vinos envejecidos en botas de roble americano, o Moriles 47, con unas instalaciones de más de 10.000 metros cuadrados.




Siguiendo la ruta de los aceites de Caminos de Pasión, nos encontramos con la D.O. de Priego de Córdoba, bajo la que se enmarcan firmas como Manuel Montes MarínVizcánzar, especializada en cultivos ecológicos, o Almazaras de la Subbética, cuyas visitas concluyen siempre con una deliciosa cata. 

Disfrutar del otoño de Caminos de Pasión de una manera diferente es lo que proponen empresas como Bodegas Delgado, en Puente Genil, que ofrece espectáculos flamencos en sus instalaciones. Desayunar en el Molino Viejo de Cabra, que es también un museo, aprender los secretos del aceite en la Oleoteca Naranjos y Olivos de Carmona o conocer en Osuna el fruto del trabajo de los 37 agricultores que en 1959 fundaron la Almazara S.A.T. Santa Teresa son otras maneras para saborear esta estación.

lunes, 16 de junio de 2014

Un regalo para el paladar


Orgullosos de su gastronomía, los pueblos de Caminos de Pasión han conservado recetas que han pasado de padres a hijos y cuyo secreto no es otro que las materias primas con la que se elaboran y que proceden directamente del campo y la huerta de esta rica tierra. La tradición gastronómica de Alcalá la Real, Baena, Cabra, Carmona, Lucena, Osuna, Priego de Córdoba y Puente Genil está llena también de productos que se elaboran hoy como hace siglos y que mantienen vivos unos procesos artesanales que son garantía de máxima calidad en aceites, vinos, quesos, dulces y otros sabores típicos de la zona. Un auténtico viaje por los sentidos es lo que proponemos en este recorrido por algunos de los imprescindibles para los amantes de la gastronomía que nos visiten. ¿Lo mejor de todo? Que además de disfrutarlo sobre el terreno, también puedes llevarte a casa el sabor de nuestros pueblos.




Las distintas civilizaciones que han escrito la historia de Alcalá la Real han dejado su huella en el recetario de este municipio jienennse, que conserva una rica gastronomía en la que el aceite y el vino comparten protagonismo con los quesos artesanales y sus derivados. El sueño de una familia está detras del sabor de los caldos de Bodegas Marcelino Serrano, que inició su andadura hace un cuarto de siglo y que además de investigar para la recuperación de algunas variedades de vid que se cultivaban en la zona durante la Edad Media, comercializa vinos con pinot noir, cabernet-sauvignon, torrontes y syrah. Desde 1994, por su parte, se elaboran en la aldea alcalaína de Ermita Nueva los quesos artesanos Sierra Sur,  que han sido reconocidos con diferentes premios a lo largo de este tiempo. De cabra, oveja, curados... todos pueden degustarse en sus instalaciones, que están abiertas al público.

Quesos Sierra Sur
El aceite de oliva virgen extra, avalado por la Denominación de Origen Baena, es uno de los grandes tesoros de este municipio cordobés. Tanto el Cortijo de Suerte Alta, como la Almazara Núñez de Prado y la Olivarera Nuestra Señora de Guadalupe son un buen ejemplo de la rica tradición aceitera de Baena, donde son famosos también los vinos pertenecientes a la D.O.Montilla-Moriles como los que se elaboran en las Bodegas Jesús Nazareno.
Aceite de oliva virgen extra de Baena
De sobra conocida es la calidad de los productos de la huerta de Cabra, un municipio cuya repostería artesanal está íntimamente ligada a sus tradiciones. El mejor ejemplo son sus garrojos, que pueden comprarse en establecimientos como Panadería La Barriada y que son el recuerdo o el regalo perfecto tras una visita a la localidad. 
Garrojos de Cabra
Continuando con los dulces, los que visiten Carmona no pueden marcharse sin probar (y comprar) algunos de los dulces de conventos que elaboran las religiosas del convento de Santa Clara y que está abierto al público todos los días. Parada obligada también para los más golosos es alguna confitería para probar la tradicional torta inglesa de Carmona. Por último, la fábrica de anís Los Hermanos, con más de 130 años de historia, es otro de los imprescindibles de esta ruta gastronómica por Caminos de Pasión.

Anís Los Hermanos
Los vinos de Lucena, enmarcados también bajo la Denominación de Origen Montilla-Moriles, son uno de los grandes tesoros gastronómicos de la localidad. Ver de cerca cómo se elaboran, participar en una cata o llevarse a casa sus favoritos es lo que proponen a los visitantes las bodegas Moriles 47, Mora Chachón, Torres Burgos y Molina de Mora.
Vinos de Bodegas Moriles 47
En Osuna, el aceite y la repostería son los protagonistas de cualquier jornada de compras dedicada a la gastronomía. Muy conocido es el aceite 1881, que se elabora en la Almazara S.A.T. Santa Teresa, y también las deliciosas aldeanas, que en la Confitería Santa Domingo, abierta desde mediados del siglo XVIII, son todo un clásico. Imprescindible también es visitar el Monasterio de la Encarnación y el Convento de San Pedro para comprar los dulces que elaboran artesanalmente las religiosas.

Aceite 1881
La Denominación de Origen Priego de Córdoba es una de las más prestigiosas, por lo que el aceite es uno de los ingredientes estrella de la gastronomía local. Las almazaras Manuel Montes Marín, Mueloliva, Gomeoliva  y De la Subbética son visita obligada, como también lo es la sede de Aceites Vizcántar que, además de aceites ecológicos, vende una interesante selección de cosméticos elaborados con aceite de oliva. Los amantes de los dulces, seguro que agradecerán la visita a La Flor de Mayo, donde la especialidad es el famoso turrolate.

Productos Vizcántar
Nuestro recorrido termina en Puente Genil, un municipio que ha hecho del membrillo una de sus señas de identidad. Empresas como El Quijote, La Góndola o San Lorenzo han llevado el nombre de la localidad por todo el mundo con este producto, que exporta desde el siglo XIX y que se suma a sus vinos y aceites (Bodegas DelgadoCortijo El Canal. Oleoeventia y Aceite de las Valdesas son un ejemplo) para ofrecer una gastronomía única y variada.

Membrillo de Puente Genil


Estos son sólo algunos de los productos que se elaboran en nuestros pueblos. El resto de imprescindibles, en esta ruta de compras por la gastronomía de Caminos de Pasión.




miércoles, 23 de abril de 2014

Los sabores de la tierra

Uno de los grandes tesoros con los que cuenta Caminos de Pasión es su gastronomía, que hunde sus raíces en la propia historia de sus pueblos. Un buen ejemplo de ello está en Cabra, que debe su emplazamiento originario a un entorno con abundante agua gracias a la confluencia del río Cabra y el arroyo del Chorrón.


Es por esto que la historia de la localidad está fuertemente vinculada a la huerta, que durante siglos fue la base de su economía y también de su cultura e incluso su paisaje. Las huertas de Cabra han abastecido a toda la comarca e incluso a otras provincias cercanas y más de 500 hectáreas de su término son aptas para el cultivo de verduras, frutas y hortalizas.


Aunque los cambios sociales y urbanísticos han mermado a lo largo del tiempo estas huertas, la tradición hortelana sigue fuertemente arraigada en la localidad y en los últimos años varias iniciativas han favorecido la recuperación de estos huertos y, por tanto, de unos productos que vuelven a estar presentes en el recetario tradicional. Pero la riqueza de estas huertas no sólo radica en la variedad de hortalizas y verduras que se cultivan en ellas sino también en los métodos que se utilizan. Métodos de cultivo cien por cien ecológicos garantizan la producción de unos alimentos saludables, frescos y de temporada que aportan un mayor número de vitaminas, minerales y antioxidantes además de conservar un sabor más intenso y auténtico. Para logralo, no sólo se utilizan fertilizantes orgánicos sino que se practica la rotación de cultivos y se respetan los ciclos y tiempos de crecimiento y maduración de cada uno de ellos. Este tipo de agricultura no sólo deriva en una alimentación más saludable sino que que repercute positivamente en la conservación del entorno natural.


Iniciativas como la puesta en marcha de la Asociación Subbética Ecológica, cuyo nacimiento gira en torno a las huertas ecológicas de Cabra y su Asociación de Hortelanos (actualmente con 36 socios) y que agrupa a productores ecológicos y consumidores, están sirviendo para que la zona haya retomado una tradición tan sabrosa como saludable. Asimismo, con el apoyo de la administración municipal, los hortelanos han podido revitalizar la marca Huertas de Cabra, bajo la que venden unos productos que son la base del recetario local.


Disfrutar de ellos, y también contemplar en primera persona el mimo y dedicación con el que se cultivan,  es una de las experiencias únicas que ofrece al viajero que se adentra en Caminos de Pasión. Esta época es el mejor momento del año para visitar estas huertas y, cómo no, para disfrutar ya en la mesa de todo lo que tienen que ofrecer al paladar. Entre los meses de abril y junio de las huertas de Cabra brotan, entre otras verduras, habas (muy típicas de esta tierra), ajos, alcachofas, apios, berenjenas, brócoli, calabaza, espárragos o distintos tipos de col y pimientos. También la fruta tiene un rincón reservado en las huertas de Cabra, que en primavera ven florecer brevas, ciruelas, naranjas o peras e incluso plantas aromáticas. Disfrutarlas en el territorio o, por qué no, llevarse a casa algunas de las cestas ecológicas que elaboran los hortelanos (puede contactarse con ellos en el teléfono 957 520 318) es una de las recomendaciones obligadas para los que quieran saborear la gastronomía de Caminos de Pasión.

Verduras y hortalizas de la huerta

También las cartas de los bares y restaurantes de Cabra dan fe de su rica huerta. En esta fechas, no hay que marcharse de la zona sin probar platos tan típicos como las habas fritas con cebolleta (una receta de la temporada), las espinacas con garbanzos (un clásico que no puede faltar en cualquier menú) o el delicioso salmorejo. 

Espinacas con garbanzos


Otras propuestas típicas de Cabra son la Cocina Cardillos, a base de habichuelas “amonás”, patata, y cardillos; las patatas en escudella; el cardo "esparragao"; la Sopa de Cachorreñas, con pimientos choriceros o "cornetas"; o distintas variedades de berenjenas. 

Salmorejo

Si estáis estos días por Cabra, aquí podéis encontrar un listado con bares y restaurantes en los que disfrutar a la mesa de los productos de su huerta. 



Por Ángela Serrato


viernes, 28 de febrero de 2014

Una fiesta llena de sabor

Que la Semana Santa se vive intensamente en los pueblos que conforman la ruta Caminos de Pasión se hace evidente en el arte, la música y también en multitud de tradiciones que han permanecido intactas al paso del tiempo. De todas ellas, una toma especial importancia durante los días previos a esta festividad. Las recetas que conforman la llamada cocina de Cuaresma han alimentado generación tras generación un profundo respeto por la tradición y por el sentimiento religioso que, en definitiva, subyace en todas las manifestaciones populares en torno a la Semana Grande de Andalucía.

La versión más dulce de esta tradición gastronómica durante la Cuaresma y la Semana Santa en Caminos de Pasión tiene su representación en cada municipio de la ruta. El recetario popular está lleno de dulces típicos que inundan obradores, confiterías y cartas de postres de bares y restaurantes.

Así, cualquier punto de nuestra ruta es buen lugar para disfrutar de algunas de las recetas dulces más típicas de estas fechas. La de las torrijas, cuya base es el pan, es una de las más conocidas. Además de las clásicas elaboradas en leche, otros ingredientes como la miel o el vino dulce protagonizan otras versiones.

Torrijas

También los pestiños son todo un símbolo de la repostería de estas fechas. Antes de pasar por la sartén, este delicioso dulce se aromatiza con ajonjolí y su sabor se puede matizar también con miel o canela. La receta de los roscos fritos, estos sin ajonjolí, es muy similar y degustarlos en los días previos a la Semana Santa es también una arraigada tradición.

Pestiños


Junto a estos, la leche frita, las magdalenas o los gañotes son otros de los dulces que conforman un recetario común alimentado a lo largo de los siglos, mostrando cada uno de ellos sus propios y genuinos dulces. Así, en una visita a Baena bien merece la pena un alto en el camino para degustar sus tradicionales pestiños que, como sus ricos panetillos de cortijo, a base de almendra, claras de huevo y canela, tienen su origen en su época morisca.

Panetillos de cortijo

En Cabra nos encontraremos en esta época con los denominados garrojos, los dulces más típicos en el municipio durante la Cuaresma y la Semana Santa. Se elaboran a base de huevos, aceite, ralladura de limón, canela y azúcar y su aspecto en espiral los hace fácilmente reconocibles.

Garrojos

Hasta Lucena tendremos que desplazarnos para degustar sus conocidos pestiños de pellizco, las empanadillas de cabello de ángel o las sabrosas sopaipas, con la harina y el aceite de oliva como principales ingredientes.

Pestiños de pellizco y empanadillas de cabello de ángel

En Osuna, son sus ricas pastas, conocidas como crestillas, uno de los dulces más peculiares que encontramos en estas fechas, similares a los pestiños pero con diferentes ingredientes.

En Priego de Córdoba, donde no faltan estos días tampoco los pestiños, la mañana del Viernes Santo se saborea intensamente, ya que es en este día cuando la subida de Nuestro Padre Jesus Nazareno al Calvario se acompaña de palillos de santo y hornazos. El primero es dulce y está elaborado a base de leche, harina morena, azúcar, aceite de oliva y canela, mientras que el hornazo, que se hace en forma de gallina, tiene base de huevo y sal.

Palillos de Santo

En Puente Genil, donde cualquier momento es bueno para disfrutar con uno de sus postres a base de membrillo, la Cuaresma es la época adecuada para probar los denominados ochíos, unos roscos alargados con un intenso sabor a anís. Los roscos de huevo o roscos de Semana Santa son otro clásico en la localidad durante esta época y son famosos los de la Panadería Rosales.

Ochíos

En Alcalá la Real, donde los pestiños se conocen como borrachuelos, es tradición también disfrutar estos días del arresoli, un delicioso licor de café. El vino dulce, por último, es el ingrediente estrella de las conocidas torrijas de Carmona.