lunes, 24 de junio de 2013

La ardoría de Osuna



Saludamos el verano con un plato tradicional de la gastronomía andaluza. Pero en nuestros viajes, siempre encontramos variantes locales de las recetas más conocidas, lo que nos aporta sabores diferentes, nuevos prismas de una cocina tan rica como la de esta tierra.

Un ejemplo lo tenemos con la ardoría de Osuna, el clásico salmorejo que en este municipio sevillano se ha bautizado con ese nombre, en honor quizás a esos ardores que algunos salmorejos producen en los comensales, como consecuencia de la presencia del ajo y pimiento.

Tan típico de esta tierra, la ardoría es una propuesta fija en la carta de los restaurantes ursaonenses, sobre todo en verano, incorporando como ingrediente peculiar a la guarnición el pimiento rojo, sustituto del pimiento verde más común en el salmorejo. Matices que se notan en el paladar.

Os dejamos la receta:   


Ingredientes:

4 o 5 tomates maduros
Pan del día anterior remojado en agua y escurrido
4 o 5 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre
1 diente de ajo
1 trozo de pimiento rojo (Crudo)
Sal
Un poco de agua si hiciera falta

Instrucciones:
Vamos a triturar el tomate junto con el aceite, el ajo, el pimiento rojo, el vinagre y la sal. Incorporamos a continuación el pan remojado en agua y bien escurrido. La salsa nos debe quedar  muy cremosa, que no gotee de una sopa de pan. Si hace falta se puede añadir algo de agua.

Podemos acompañar con huevo duro, jamón, atún, patatas fritas, naranjas, picadillo de tomate...

Foto: blog www.asopaipas.com

martes, 11 de junio de 2013

Videoreceta de las Espinacas con garbanzos al estilo Carmona

Sabores y olores, en Caminos de Pasión encontraremos platos típicos con recetas populares que dan sentido a la personalidad de la cocina andaluza. Una de esas propuestas son las Espinacas con garbanzos al estilo Carmona, un plato típico del corazón de Andalucía, aunque de origen incierto, siendo las primeras noticias de su existencia los recetarios andalusíes. La combinación de verduras, legumbres y pan lo caracterizan como plato nutritivo y barato.


La cultura gastronómica de Carmona se corresponde con el notable valor histórico de esta ciudad, situada a poco más de 30 kilómetros de Sevilla y donde el Alcázar del Rey Don Pedro, convertido en Parador de Turismo, incluye en su carta como tapa estrella este guiso de espinacas.


Nos quedamos en este Parador para conocer todos los secretos de este plato de la mano de Miguel Ángel Martínez. 



Buen provecho!!!

miércoles, 5 de junio de 2013

Enoturismo en Alcalá la Real


Tierra de fronteras extendida a los pies de su imponente Fortaleza de la Mota, Alcalá la Real sorprende al viajero con un atractivo gastronómico casi secreto, escondido, accesible sólo para las mochilas más curiosas. En este municipio jiennense, uno de los productos con más tradición es el vino del terreno, como se le conoce a un rosado joven, que pervive al paso del tiempo en tres variedades: seco, semiseco y dulce.

Los vinos rosados de Alcalá la Real se distinguen por su suave paladar. Gracias a la arraigada tradición vinitícola de la zona, este particular vino del terreno es alabado en Andalucía Oriental desde el siglo XVI. En esta época además gozaban del privilegio, concedido por los Reyes Católicos, por ser los únicos vinos no granadinos que se podían vender en la ciudad de la Alhambra durante tres meses al año.

El vino del terreno es un caldo joven, afrutado con gran fuerza y con una graduación de unos 11º, que combina bien con los productos de la matanza. En la visita a Alcalá la Real, declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1967, la agenda debe de tener prevista la visita a unos viñedos y su bodega, situados en el Paraje Natural El Cascante, donde la degustación de los vinos elaborados artesanalmente viene acompañada de quesos de cabra y oveja, hechos también con el inconfundible sello alcalaíno.

En el casco urbano, en la calle Real, el Lagar de los vinos evoca el rico pasado de las tabernas de la ciudad. Establecimientos donde el vino del terreno era casi la única medicina natural que se recetaba para aliviar el duro invierno alcalaíno. Hoy, este lagar ubicado en una casa del siglo XVIII, se conserva como un templo del enoturismo y gastronomía de la zona. Irremediablemente, aquí el viajero tiene que poner a trabajar su paladar.


La familia Marcelino Serrano también habla de vinos en Alcalá la Real. Hace ahora más de 25 años, este linaje puso su empeño en en producir vino en un territorio en el que ya en época de dominación árabe se elaboraban caldos. La bodega y los viñedos están situados en una meseta a dos kilómetros de Alcalá la Real, Paraje del Cascante, con vistas extraordinarias hacia la Sierra Sur de Jaén y al Valle de la Fuente del Rey. La oferta para el viajero va desde catas y degustaciones hasta visitas a sus viñedos.


Hora de disfrutar.